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martes, 12 de julio de 2016

V Carrera Nocturna Ciudad de Ronda (09/07/2016)

Pues el sábado participé en otra carrerita veraniega nocturna, esta vez en Ronda. Además, me harían de anfitriones Pablo y Dania (de los Bichos Runners).

Este año la carrera había tenido mucha menos promoción en los medios, y había menos información disponible (me costó encontrar el recorrido y perfil de la prueba, y lo encontré compartido por algún usuario en wikiloc). Aún así, se habían superado los 400 inscritos, la mayoría corredores locales de Ronda. En ediciones anteriores el recorrido había sido a dos vueltas sobre un circuito de unos 7 km, para un total de 14 km. Este año lo habían cambiado por un circuito a vuelta única sobre 11 km aproximadamente, y yo creo que fue un acierto porque para la cabeza es más interesante saber que ya terminas cuando ves la meta (y no tienes que dar otra vuelta más), y además se disfruta de más rincones de esta ciudad espectacular. Eso sí, al ampliar el recorrido, el perfil de la prueba pintaba bastante durillo ya sobre el papel, con un terreno sube-baja en los primeros kms, bastante rompepiernas también por el empedrado de la ciudad, y con una temible subida al puerto de la Muela en la segunda parte de la carrera. Además, justo antes de la carrera me comentaron que también había algún que otro tramo de escaleras en la zona del casco antiguo de la ciudad (vaya, con eso no contaba!).

Perfil y altimetría de la carrera.

Dania subió conmigo hasta Ronda, donde nos esperaba Pablo. Mientras ellos iban a su casa a cambiarse y prepararse para la carrera, yo di una vueltecita por la zona, recogí el dorsal y la camiseta, y me refresqué un poco porque hacía bastante calor. Unos minutos antes de la hora de salida, realizamos un breve calentamiento al trote. Todo a punto!



Antes de la carrera estuve pensando si correr "a tope" o si tomármela con tranquilidad a disfrutar del ambiente y el entorno. Finalmente me decidí por lo primero (qué raro, ¿verdad?, jeje), y traté de situarme adelante en la salida, estaba en 2ª ó 3ª fila antes del pistoletazo (cohetazo en realidad) que daba comienzo a la carrera.

Me encontraba bien, el comienzo tenía ligera tendencia de bajada, y me dejé llevar por el ímpetu de los primeros corredores. Cuando me quise dar cuenta, mi reloj marcaba el primer km en 3'24" (mi RP en esa distancia), los primeros clasificados me habían sacado unos 50 u 80 metros de distancia, y aunque me encontraba fenomenal, decidí que había que bajar el ritmo si quería aguantar otros 10 km porque además vendrían las subidas y los problemas. Por suerte, a mitad del 2º km había una cuesta arriba de unos 150 metros y eso me ayudó a frenar algo la inercia; aún así, ese km también salió en 3'47".

Desde ese momento entramos ya en el casco urbano (hasta ahí habíamos transitado por un camino de tierra y piedra bordeando el lado sureste de la ciudad). Antes de llegar el km 3, empiezan las dificultades. Al final de Calle Real, en lugar de seguir y cruzar el Puente Viejo, lo que hacemos es girar a la derecha y subir las escaleras de calle Escolleras, llego con "demasiada alegría" saltando de dos en dos los escalones, pero la cosa se alarga y al final ya los subo como puedo, 1, 2 escalones, medio, da igual, como sea. Después seguimos subiendo hasta llegar a la Plaza de España (eeeh, peatones paseando y cruzándose en mitad de la carrera; señora que no llevo frenos!!!), cruzamos el Puente Nuevo, y volvemos a girar a la izquierda para bajar la cuesta de Santo Domingo, estrechita, empedrada, y muy empinada, doy las curvas a buena velocidad, cruzamos el Arco de Felipe V, y "oh cielos", otra vez escaleras para arriba! Todavía no había recuperado el resuello del tramo de escaleras anterior, así que este segundo ya se me hizo eterno. Una callecita para coger un poco de aire, y otro tramo de escalera, esta vez menos empinado y con escalones más largos, para acceder a la ronda de la muralla. Las escaleras han conseguido dejarme casi sin aliento y con el pulso en lo más alto.

Seguimos por calle Armiñán, bajamos la escalera del Espíritu Santo, y continuamos hasta cruzar la Puerta de Almocábar. Conforme accedemos al barrio de San Francisco, giramos a la derecha en calle Prado Nuevo y nos disparamos cuesta abajo (aunque por empedrado) para acceder a la Carretera de los Molinos. Estamos en el km 5, que vuelve a salir en 3'44" después de haber pasado la zona del casco antiguo y las escaleras por encima de los 5'/km. Ya en la Carretera de los Molinos y totalmente a oscuras (a excepción de la luz del frontal), la tendencia es de bajada o llano, pero hay 3 cuestas de subida interesantes que consiguen evitar que recupere bien en ese tramo (todavía resentido de las escaleras). A pesar de esos sube-baja, esos dos kms salen en buenos tiempos (4'23" y 4'51").

Pero a partir de que pita el km 7, se acabaron las bromas, empieza la fiesta, subiendo el Puerto de la Muela. Del tramo de carretera en estado irregular, pasamos a un carril estrecho de monte con piedras por todas partes. Recuerdo lo que me pasó en Alhaurin el Grande y extremo las precauciones para no tropezar. Ese km 8 ha sido bastante complicado, pero al comenzar el siguiente pasamos de nuevo a la carretera (ya con mejor firme) y se empina aún más la cuesta, rompepiernas total. Aguanto como puedo, avanzando muy poquito a poco, los demás corredores también están pasando dificultades, trato de enganchar el ritmo de un corredor que iba a mi lado, parece que ayuda el compartir esos metros. Por fin, al terminar el km 9 coronamos el puerto, y aprovecho el tramo llano para coger aire y dar unos tragos de agua en el avituallamiento. Uffff.

En calle Jerez cruzamos el paso peatonal elevado y ya vamos callejeando para buscar la meta, por calle Sevilla, Avda. de la Victoria, Plaza García Redondo, en la Avenida de Andalucía voy incrementando el ritmo y adelanto a 2 ó 3 corredores. Giramos en la estación de trenes a la derecha hasta llegar al cruce con la Avenida Málaga donde encontraremos la meta a poco menos de 1 km. Al principio la avenida tiende ligeramente hacia arriba, y luego llanea para terminar en ligero descenso. En ese último km me adelantan un par de corredores, un poquito más veterano que yo, y el otro un corredor joven. Veo que ese segundo corredor va ya justito de fuerzas, e intento echar el resto en los últimos metros, pero al tender hacia abajo él también puede acelerar lo suficiente para que no lo alcance. El ambiente en la meta está genial, con la gente muy cerca a ambos lados hasta cruzar el arco.

Al parar el crono, compruebo que he cumplido sobradamente mi objetivo de bajar de 1 hora (teniendo en cuenta los 2 km de cuesta arriba del puerto, no sabía prever muy bien a qué ritmo se podría correr allí, ni en las zonas de empedrado). Aún así, tengo la sensación de haber podido hacer un poco más, si me hubiera regulado mejor en las escaleras (que a decir verdad, no me las esperaba y no me había preparado para ello). Cojo un botellín de agua, que me lo habría bebido de un trago si no estuviera tan fría, me dan una barrita energética, y tomo un trozo de sandía, qué bien entra en una noche tan calurosa y después de esa pechá de correr!

Recojo el tiquet con el resultado. Tiempo en meta: 54'49", puesto 36º en la general (de 422 corredores), y 13º de mi categoría Veterano A. Fenomenal, muy satisfecho!

Doy cuenta de otro botellín de agua más, y espero junto a la meta hasta que llegan Pablo y Dania para animarlos y felicitarlos. Después de recuperar aire y líquido, y comernos unos cuantos trozos más de sandía, y finalmente terminamos de reponer fuerzas comiendo pizza en un restaurante cercano y charlando un buen rato.

Una carrera interesante, el recorrido espectacular, muy bonito sobre todo al cruzar el emblemático Puente Nuevo, o correr entre la antigua muralla árabe, y también muy dura con esos tramos de subida de escaleras, las bajadas por el empedrado que son terribles para las rodillas, y la importante cuesta de subida del puerto de la Muela. Para hacerlo tranquilito en un entreno, debe ser una auténtica gozada.


Ahora, pienso tomarme 5 ó 6 semanas bastante tranquilas, sin hacer demasiados kilómetros y a ritmos suaves. Tengo que descansar las piernas, y despejarme un poco para afrontar el entrenamiento para las maratones que llegarán en diciembre y febrero.

lunes, 2 de noviembre de 2015

XIX Media Maratón Ronda - Puerto del Viento (2015)

Ayer participé en la "XIX Media Maratón Ronda - Puerto del Viento", a la que me apunté junto con Jesse (un compañero del trabajo). La prueba no tiene una distancia homologada oficialmente, aunque anuncia que el recorrido es de 23 km, siendo 11,5 km de subida desde el estadio de fútbol de Ronda hasta el Puerto del Viento (en la carretera del El Burgo), y 11,5 km de bajada. La realidad de los GPS que hemos ido comparando, nos dice que son al menos 23,5 km, ya que además cuando vas a llegar a meta tienes que dar una vuelta completa a la pista de atletismo (otros 400 metros de regalo). Supongo que el incluir en el nombre las palabras "media maratón" debe ser porque suena más mediático o más llamativo de cara a captar participantes, porque la distancia realmente es un poco superior, y con el handicap del desnivel en contra toda la primera mitad.

Este es el perfil de etapa que pintó el GPS de mi móvil:
En definitiva, partimos de Ronda a unos 700 msnm, llegamos al alto del Puerto del Viento a unos 1060 msnm, y vuelta a Ronda por la misma carretera.

La mañana se presentaba desapacible, con unos nubarrones negros amenazantes, y un viento fresco que cada vez iba soplando más fuerte. Normalmente en esta prueba participan entre 190 y 200 corredores. Ayer en la salida no éramos más de un centenar. Además, se veía que no era la típica carrera popular en la que participa cualquiera, todos se veían en bastante buena forma y corredores con experiencia (algún joven, pero muy poquitos).

Comenzamos la carrera con calma Jesse y yo, a un ritmo suave para reservar fuerzas. Creo que incluso llegamos a ser la cola de la carrera en esos primeros compases. La pendiente al principio es ligera o moderada, y la cosa se empieza a poner seria a partir del km 5, con un km 6 bastante duro, al igual que el km 10-11.

Yo iba preparado para la distancia, y también mentalizado para la cuesta de subida al puerto (ya había ensayado algo similar en la carrera popular de Monda, y en algunos entrenos por mi barrio). Lo que no me esperaba es que lo peor fuese el viento. Sopló en contra durante toda la subida y a favor durante casi toda la bajada. Había momentos en que parecía que no había avanzado absolutamente nada tras dar la zancada, y en algunos tramos tenías que hacer fuerza continuamente contra el viento para no desequilibrarte e incluso para mantenerte dentro de la carretera (el cortavientos que llevaba puesto hacía efecto cometa). De hecho, en los breves momentos en los que paraba la racha de viento, parecía que estabas corriendo en llano aunque estuvieras subiendo todavía.

Al comenzar la pendiente más seria en los kms 5 ó 6 adelantamos a algún corredor (muy poquitos, ya hemos comentado que había buen nivel entre los escasos 100 participantes). Las rachas de viento más fuerte se presentaron llegando al km 8 de subida, y fue en ese momento cuando mi compañero Jesse me dejó atrás unos metros. Mantuve la visual con él hasta llegar a lo alto del puerto, pero no conseguí reducir la distancia que me había sacado (unos 50 ó 60 metros).

La cara de sufrimiento que se me ve no es por la cuesta o los kms, es por el maldito viento!!! ;-P

El peor ritmo de la subida lo marqué en el último km, que estaba más empinado y seguía soplando el viento en contra (fue 7:12).

El descenso ya fue otra cosa. El viento soplaba a favor casi todo el tiempo (racheado lateral en algunos tramos), el clima mejoró un poquito y llegó a asomarse el sol, y me gusta dejarme llevar un poco en las bajadas. En la segunda parte de la carrera casi todos los kms fueron por debajo de 5 min/km, siendo el más rápido el km 17, en 4:02. Ahí ya conseguí alcanzar y pasar a mi compañero Jesse, así como a otros 5 ó 6 corredores.
Aquella manchita naranja que baja llevado por el viento, era yo.

Los avituallamientos durante la carrera fueron con botellines de agua. Un 10 para los voluntario/as, que te atendían con una sonrisa y palabras de ánimo a pesar del frío que debían estar pasando con la ventolera que hacía.

Al llegar al estadio de fútbol para entrar en meta, me encontré con la sorpresa de que había que dar una vuelta a la pista de atletismo. Son sólo 400 metros, pero teniendo en cuenta que no había nadie presenciando la prueba en las gradas, y que ya habíamos hecho 23 km o más, no hace mucha gracia que digamos, jejeje. El avituallamiento de meta fue otra sorpresa "negativa" de la organización. No había nada sólido (ni fruta, ni nada), y el avituallamiento líquido consistía en una botella de isotónica, una botella de coca cola, y una botella de agua colocadas sobre una mesa. No había nadie atendiendo el avituallamiento de meta, era autoservicio, y los vasos los tenía que coger uno mismo, que estaban en el suelo a unos metros de la mesa. La verdad es que comparado con el avituallamiento de meta de otras pruebas similares en las que he participado (siempre hablando de carreras populares), era bastante decepcionante. Después, las instalaciones del estadio estaban bastante bien, se agradece poder darte una ducha calentita al terminar y más con el fresco que estaba empezando a hacer. Una vez más, los voluntarios y voluntarias también en la recepción y en la meta, totalmente destacables, siempre muy atentos y agradables.

Hacía tanto viento, que antes de hacernos la foto de llegada, tuvimos que ayudar a levantar el arco de meta para que pasase algún corredor! :-D

Dos campeones ante lo que quedaba de la meta.

Mi tiempo en meta: 2:12:39, en el puesto 79 de 96 finishers. Esto hace un año, hubiera sido absolutamente imposible para mí. Aquí está el vídeo de la llegada.

Otro detalle del que me di cuenta mientras conducía de vuelta hacia Málaga. Empecé a sentirme mal, me dolía un poco la cabeza y tenía punzadas en el estómago. Diagnóstico: gastroenteritis. Es decir, que para la recuperación en vez de una buena paella, me tuve que conformar con arrocito blanco y un poco de jamón cocido... que tengo hambre!!! En fin, para que veáis si hacía viento, que sigo diciendo que fue lo más duro de la carrera, y eso que hice 24 km con gastroenteritis (aunque no la exterioricé hasta después de la carrera). No podía ser más oportuno y acertado el nombre de la montañita!