viernes, 15 de abril de 2016

XXVI Media Maratón de Málaga (10/04/2016)

Pues más de un mes sin publicar nada en el blog! ¿Qué he estado haciendo? Pues entre otras muchas cosas, preparar, junto a mi amigo LuisMi, esta carrera de la que voy a hablar hoy.

La XXV Media Maratón de Málaga fue la carrera donde debuté el año pasado, con muy pocos entrenamientos, mala preparación, pero con mucha ilusión. Para el 2016, una vez más, me apunté nada más comenzar el año, con ilusiones renovadas y la intención de realizar una buena marca para mis expectativas (por ejemplo, 1h45' me dejaría satisfecho). Busqué un plan adecuado a mis circunstancias, con sólo 8 semanas de específico (más la preparación previa no específica, de la simple rutina de correr habitualmente). Luego descubrí la anemia, y vino el parón del mes de febrero.

Cuando por fin estuve recuperado, en la última semana de febrero, ya sólo quedaban 6 semanas para la carrera, por lo que ya comenzaba un poco tarde el entrenamiento específico. Mi amigo LuisMi se encontraba mucho mejor de sus molestias en la rodilla (que al comienzo de enero le dio la lata) y quería prepararse para debutar en media maratón. Dadas las circunstancias, cambié mi plan inicial por otro que me hacía más ilusión todavía: preparar la carrera con él, y con la intención de que hiciéramos la carrera juntos hasta la meta.

Durante las primeras semanas de entrenamiento (él sí comenzó a tiempo las 8 semanas del específico) fuimos midiendo los ritmos de LuisMi para valorar cuál sería el objetivo (más allá de llegar a meta, ya que algún ritmo de referencia debíamos marcarnos). Conforme avanzaban las semanas, mejor se encontraba LuisMi, y sumamos un factor de motivación ya que un "primo" suyo (Antonio) también decidió apuntarse a la carrera, y realizó algunos entrenos con él en Cádiz.

Alguna de las semanas de entrenamiento fueron espectaculares. Por ejemplo la de antes de semana santa: realizamos un entreno de 12 kms a ritmo vivo con cuestas; una sesión de series 8x1000 con una media de 4:26 min/km; y para terminar, media maratón comenzando muy suave y aumentando el ritmo hacia el final (completamos los 21 kms en 1h54', mejor que mi marca en la carrera 1 año antes). Esa semana nos dio mucha confianza. Intuiamos que podíamos ir los dos a por 1h45', pero como él estaba debutando preferíamos ser más conservadores, empezar algo más suave en la carrera e ir viendo las sensaciones.

Llegó la última semana (en la que aparecen todos los problemas, jejeje). Yo tuve molestias algo dolorosas en la rodilla izquierda en el entreno del domingo antes y decidí reposar hasta el jueves (por suerte, en el entreno de 10 kms que hicimos el jueves no me dolió); y tuve que tratar una pequeña ampolla que se me abrió un par de días antes (también por fortuna no me molestó en la carrera). Por su parte, LuisMi por trabajo había cruzado el Atlántico 6 veces durante el mes de marzo, y el jueves/viernes pilló un resfriado bastante fuerte. El primo, Antonio, también tuvo un leñazo en el cuádriceps una semana antes de la carrera y estuvo guardando reposo. What else? :-)

El sábado fuimos los tres a recoger el dorsal, y ya nos fuimos embriagando del ambiente de carrera, y empezando a sentir ese cosquilleo de las grandes ocasiones. LuisMi aunque tocado, se sentía un poco mejor del resfriado, y comentó que sí, que quería ir a por la marca de 1h45'. Decidimos que lo intentaríamos, pero que según fueran las sensaciones regularíamos el ritmo; lo importante era disfrutar de la carrera y olvidarse un poco de los tiempos de paso.


Y llegó el gran día!!! Una mañana primaveral que se presentaba calurosa. Debía hacer unos 18º a las 9:30 (en el momento de la salida). Nos reunimos con el resto (Luis, Bart, Jessy), saludamos a otros compañeros con los que nos encontramos, calentamos un poco, y fuimos hacia los cajones de salida. Antonio, Jessy, LuisMi y yo nos situamos en el de 1h45'.

La salida, como de costumbre, fue agobiante. 7500 personas corriendo por una avenida amplia pero no demasiado, unos más despacio, otros con más prisa. Tratamos de avanzar hacia una zona más despejada buscando huecos entre la marea de corredore/as. El primer km salió en 5:28, el segundo mucho más rápido de la cuenta. Al llegar al tercer km (en la rotonda de Sacaba) ya conseguimos disfrutar de espacio suficiente para correr tranquilos. LuisMi me dijo que iba suelto y se sentía muy bien, así que establecimos desde el km 3 un ritmo constante de 4:58 (suponiendo objetivo de 1h45'). Mantuvimos ese ritmo exacto durante 3 kms, y el siguiente (el 6º) salió un pelín más lento, no mucho, probablemente por la distracción del avituallamiento del km 5. Desde ese momento (al pasar el avituallamiento), ya no veía tan suelto a LuisMi, y me lo confirmó al pasar el km 7, me dijo que iba un poco forzado, así que subimos el ritmo a 5:10 en el siguiente. Ya en el Paseo de los Curas, la cosa fue a peor, empezó a comentarme que le ardían las plantas de los pies, y que no podía tirar. Volvimos a bajar el ritmo hasta 5:40, y ya me despreocupé del reloj y de cualquier tipo de objetivo.

Tenía que sacar a LuisMi de su pensamiento, centrado en la sensación de calor en los pies, intentar distraerlo, poner su cabeza en otra cosa. Y así atravesamos toda la zona el centro histórico. Llegados a calle Hilera (km 14) el ritmo creo que había ido ya hasta los 6 min/km, una carrera muy suave, pero las sensaciones de LuisMi iban a peor. Jessy había avanzado más rápido hacia su objetivo en calle Carretería, y Antonio seguía con nosotros, pero se estaba enfriando. Yo me dedicaba a acercarle el agua a LuisMi en los avituallamientos, y a trotar a su lado sin dejar de hablarle. En el siguiente km Antonio voló hacia delante, porque no podía hacer mucho más por LuisMi, y él se estaba enfriando e iba a ser peor seguir trotando justo delante nuestra. En esa zona (Cruz de Humilladero), ya empezaba a haber corredores sufriendo un poco. Hacía mucha calor, y se notaban los kilómetros. Me distraje un poco observando a mi alrededor, todos luchaban, cada uno a su manera, para lograr el objetivo, buscaban fuerzas, ánimos, y continuaban superándose a sí mismos. Ya hacía dos avituallamientos que prácticamente no bebía; le daba una botella a LuisMi, y otra la dejaba preparada por si acaso, o le daba un pequeño sorbo, o se la daba a alguien que la necesitase más. Se me ha quedado grabada la mirada de agradecimiento de las personas cuando las ayudas aunque sea con un pequeño gesto como ese, o con unas palabras de ánimo.

Al llegar al km 17, en la Avenida Juan XXIII, LuisMi ya parecía un zombie. Nos adelantaron varios amigos que habían salido mucho más atrás, y se interesaron por él. Se lo agradecí y les pedí que siguieran adelante, que yo estaría pendiente de él. Unos metros más adelante me dijo que estaba mareado, así que automáticamente paramos. Le pedí agua a un voluntario en bicicleta, que empezó a llamar a la atención médica. LuisMi le pidió que no vinieran los médicos, que quería continuar. Se echó agua en los pies, que le ardían, se refrescó, descansó unos minutos, y cuando se le pasó el mareo se levantó dispuesto a continuar. Avanzamos poco a poco, más tiempo caminando que trotando, pero dispuestos a llegar hasta el final. En el paseo marítimo me fui adelantando y retrocediendo para acercarle agua y bebida isotónica. En el último avituallamiento, el del km 19, cogimos un par de botellines de agua, y él se tomó 3 vasos de isotónica.

Eso lo reactivó un poco, y nos pusimos a trotar, para no parar ya hasta la meta. Incluso el trote en el último km era más o menos fluido (6:36). Cruzamos la línea de meta cuando el crono marcaba 2h15'48" (tiempo oficial), 2h13'16" (tiempo real). En las peores circunstancias que podíamos haber imaginado antes de empezar la carrera, habíamos logrado el objetivo principal: cruzar juntos la línea de meta!

Esto es deporte, esto es amistad.
Encontramos a Antonio al pasar a la zona de avituallamiento, que nos estaba esperando tras haber hecho los últimos 5 kms a toda pastilla. Reunimos agua, isotónica, fruta, todo lo que pillamos para que LuisMi se recuperase. Una vez que comió, bebió, y se quitó las zapatillas, ya tenía mejor cara. Con los días, analizaremos qué ha podido pasar (sin duda, se han juntado varias cosas) y le pondremos remedio a cada una, mejorando algunas "cositas" para contar con más garantías en carrera. Sólo le quedaba la herida del orgullo, que se cerrará del todo la próxima vez que nos enfrentemos a una media maratón. Fuimos encontrando al resto de compañeros, que unos con mejor resultado y otros más justitos, pero todos habíamos conseguido cruzar la meta. Enhorabuena Campeones!!!

Bart, LuisMi, Antonio, y yo.
He aprendido mucho en esta carrera. Sobre la capacidad de lucha de las personas, sobre el sentimiento generoso de la deportividad, el compartir aventuras con otras personas, compañeros o desconocidos; he aprendido que en una carrera quizás lo que menos importe sea el resultado de la carrera en sí, lo importante está en la vivencia; que carreras hay muchas, y amigos no tantos, y como dice la canción, si me dan a elegir, me quedo contigo amigo.

Aparecemos justo al final del vídeo, por el lado izquierdo de la imagen.


Mañana sábado, me vuelvo a enfrentar a la distancia de media maratón, esta vez en solitario, temprano, por el paseo marítimo... necesito alguna referencia antes de bajar el ritmo de entrenamientos de cara al verano.


domingo, 13 de marzo de 2016

El despertar de la fuerza

No, no voy a hablar de cine, y además que ni siquiera he podido ver aún la última película de la saga de Star Wars (¿está todavía en las salas? lo mismo intento pedírmelo como regalo del día del padre, jeje).
El título de la película me viene que ni pintado para describir las sensaciones de estas últimas semanas en los entrenamientos, desde que pude volver a correr tranquilo al confirmarse que me estaba recuperando de la anemia ferropénica.

El primer día que salí a correr tras comprobar los resultados de la analítica, ya os conté lo que sucedió. Un 5000 a una media de 4:24 min/km sin sensación de ir forzado. Esa misma semana (jueves a domingo) completé 32,2 kms, haciendo el domingo por la mañana 20,2 km tranquilito con un par de amigos, y por la tarde 5 km con Claudia (mi señora, que está preparandose para hacer la Carrera de la Mujer el 24 de abril).
De hecho, entre ese domingo y el lunes (que también hice 17 km) completé la distancia equivalente a una maratón (42,2 km).

La semana pasada, del lunes 29 de febrero al domingo 6 de marzo, fueron 65,4 kms acumulados!!! (como algunas de las semanas de carga de los entrenamientos para la maratón). Incluyendo el jueves 14,5 kms con cuestas a una media de 4:57/km + otros 2 km de 6x1' en "la supercuesta" de mi calle; y otros 20,75 kms tranquilito el domingo con los amigos.

Y esta semana van 49,2 km acumulados, y faltan los 5 km de esta tarde con Claudia. Los rodajes han sido tranquilos casi todos, aunque sí que me he sorprendido a mí mismo con mi MMP (sin contar los tiempos de los que era capaz hace 18 ó 20 años) en 10 km con los 45 minutos que hice el martes por la noche. No tenía pensado correr así, pero al salir a la calle tenía frío y para entrar en calor decidí apretar el ritmo; como me vi bien, ya continué; e incluso podría haber sido mejor el tiempo, ya que imprimí un poco más de fuerza en el último kilómetro pero no salió tan rápido porque había viento en contra. Muy contento, y muy sorprendido con la diferencia de fuerza en las piernas, ahora no tengo que "hacer nada" para correr más rápido, y hace 2 ó 3 meses era incapaz de correr más rápido de 5:30/km. También hice series (3x2000) con LuisMi el viernes, con muy buenas sensaciones.

Para esta semana que viene el plan es hacer todos los entrenos con mi amigo LuisMi (que se está preparando para debutar en la Media de Málaga el 10 de abril): 10 km tranquilos el martes, series (8x1000) el jueves, y a ver si el fin de semana podemos hacer una tirada larga de 21 km empezando suave y apretando al final.

Lo dicho, muy muy contento con mis nuevas sensaciones. :-)

miércoles, 9 de marzo de 2016

Rodaje hecho para las Under Armour

Como ya adelanté en la crónica de la carrera de Alhaurín, le concedí la jubilación a las Mizuno Wave Rider 18, y me hice con unas sustitutas a la altura: las Under Armour Speedform Fortis, en color rojo.

Imagen de internet, de alguna página de venta de zapatillas de running.


A pesar del parón obligado para recuperarme de la anemia, las nuevas zapas ya tienen hecho un rodaje interesante, casi 125 kms. Ya nos vamos conociendo, y estoy más o menos en condiciones de emitir una opinión, como siempre totalmente personal y subjetiva.

Creo que ha sido una buena elección.
La zapatilla es cómoda y ligera. El ajuste es bastante bueno, a pesar de los elementos no digamos raros pero sí diferentes a otras zapatillas que me había calzado. Normalmente, las zapatillas que he usado hasta ahora (tanto las Kalenji Kiprun, como las Mizuno Wave Rider 18, o las Brooks Glycerin 12) eran un poco acolchadas en la zona del talón y para los cordones llevaban el agujerito "extra" (el que va en la parte superior y no está alineado con los demás) para que la lazada tire de la zapatilla hacia arriba y se ajuste el talón. Bien, pues estas zapatillas son diferentes en estos dos aspectos.

El talón no es acolchado, aunque sí es cómodo y se ajusta bien: en lugar de ser recto, se inclina ligeramente hacia delante haciendo la forma del talón del pie, y el borde es flexible, de modo que se sujeta bien al pie y no llega a molestar ni dejar marca durante el uso.

La manera de colocar los cordones y el ajuste de la lazada también es diferente: en lugar del boquetito "extra", tiene unas tiras de cuero por las que pasa el cordón antes de hacer el nudo, y esa tira de cuero va pegada al lateral de la zapatilla formando una "Y" invertida hasta llegar casi a la parte inferior del talón (de este modo, al hacer el nudo, las tiras de cuero sujetan la parte posterior del pie también).

Lo mejor de todo, y lo que más me ha gustado es el "upper". Se ajusta perfectamente al pie, y es suave como un calcetín, pero más firme. Envuelve el pie y ofrece una sensación de confort tremenda.

La suela también parece resistente al desgaste, se agarra bien al asfalto, y la amortiguación es agradable. No me gustan las zapatillas con una amortiguación excesiva y blandita que se te hunda el pie, y la amortiguación de esta zapatilla es perfecta en ese sentido, y tampoco es dura ni mucho menos. En cuanto a sensación con la pisada, es un pelín menos amortiguada que las Brooks (que además tienen mayor drop) y no es tan dura como se sentía la Mizuno hacia el final. Además, me da la sensación de que es una zapatilla más confortable cuanto más rápido corres, va pidiendo velocidad... qué peligro! ;-)

En cuanto a los "peros", en mi caso particular tengo un pie ancho. Si bien en el "upper" esta zapatilla me va perfecta, en la planta del pie la noto un poco más justita a los lados. De hecho, en las tiradas más largas, al terminar, noto un ligero dolor en los lados de la planta del pie, donde comienzan los dedos, y los propios dedos también me los achucha un poco. Es una sensación ligera que no llega a molestar mientras corro, pero sí que la noto a diferencia de correr con las Brooks que no tengo esa sensación. A pesar de eso, la postura del pie la siento algo más agradable con esas Under Armour que con las Brooks. Las Brooks tienen una muy ligera corrección de pronación, y las Under Armour son totalmente neutras; por lo que parece, dada mi pisada, me siento más cómodo cuanto más neutra es la zapatilla.

Para los entrenos iré intercalando una y otra zapatilla. Después, para las carreras, probablemente elija las Brooks para distancias más largas (media o maratón), y las Under Armour para distancias más cortas (5, 10, 15). De todos modos, las dos son muy buena opción en cualquier momento. A seguir haciéndoles kilómetros!!!



sábado, 5 de marzo de 2016

Blackroll: probando, probando

El mismo fin de semana del Maratón de Sevilla me tocó "una cosa" en uno de los sorteos que suele organizar Pedro en su web "Palabra de Runner", con los productos que le van llegando para probar y valorar. Concretamente esa "cosa" era un set de la marca BlackRoll, con dos productos para realizar ejercicios de recuperación muscular: el "rulo" y lo que denominan "duoball" y que yo mismo (y los amigos y familiares que los han visto) llamo "los aguacates":
Kit de Blackroll y Duoball recien desembalados en casa.
El kit me llegó en seguida, el día 23 de febrero ya estaba en casa, aunque no pude probarlo hasta pasados unos cuantos días ya que me encontraba "castigado" sin correr mientras me recuperaba de la anemia. Una vez que pude volver a correr, hice una prueba con el rulo tras la primera carrerita que me di (que fue más o menos intensa y me provocó agujetas ya que llevaba un mes parado), y he vuelto a probar (ya incluyendo la duoball además del rulo) hoy mismo, después de la sesión de ejercicios de core y brazos (que también había incluido una carrerita suave previa), y con la carga de la salida intensa con cuestas del jueves pasado.

No voy a realizar un análisis exhaustivo, ya que para eso está el completísimo artículo en la web Palabra de Runner donde Pedro explica perfectamente cómo se usan, para qué sirven, y sus impresiones. Solamente voy a comentar mis sensaciones después de haberlo usado un par de veces.

Lo más importante antes de empezar, y para los escépticos... ¿funciona? Pues pienso que sí.

El paquete en el que llega el producto incluye también una lámina con imágenes de los ejercicios, y un DVD con vídeos de demostración. Se pueden ver también por internet, están enlazados en la web de Blackroll.

Primer inconveniente en mi caso: para sacarle pleno rendimiento al producto, debes tener un cierto nivel de flexibilidad, elasticidad, y equilibrio. De equilibrio no ando mal del todo, pero de flexibilidad fatal.

La mayor parte de los ejercicios no los he probado, de hecho los he descartado, porque además tengo una hernia discal (la clásica L5-S1), y según qué posturas o movimientos, me provocan un dolor bastante intenso, así que mejor evitarlo. Nada de ejercicios con torsión del cuerpo hacia un lado, o ejercicios con presión en la zona baja de la espalda (lumbar y coxis).

Sí que he podido realizar los ejercicios que se llevan a cabo "sentado" y deslizándome sobre el rulo o "los aguacates". Curiosamente, lo que más cargado y dolorido sentí después del primer día de entrenos tras el parón, fueron los abductores (no recuerdo haber tenido cargada esa parte anteriormente), así que empecé con esa parte. Deslizándome hacia delante y hacia atrás pasando el rulo desde casi la nalga hasta casi la parte posterior a la rodilla. Después de unas cuantas pasadas, la verdad es que sentía más aliviado ese músculo, interesante! :-)

También he usado el rulo para efectuar la misma operación con los gemelos, y también he notado bastante alivio. No con un efecto tan evidente como con los abductores, pero sí un alivio. Aunque lo que mejor me suele funcionar con los gemelos son los estiramientos (que también realicé una tabla completa de estiramientos después de haber terminado con los "juguetes" de Rollback). Y la duoball la utilicé para la zona de tendón de aquiles, y para la planta del pie. La verdad es que para la planta del pie ya había utilizado en otras ocasiones también una pelota de tenis con el mismo resultado, funciona.

Hay una "peguilla" más que desde mi punto de vista le puedo poner a este tipo de ejercicio. Para deslizarme sobre el rulo, en balanceo hacia delante y hacia atrás, y aun usando el otro pie como apoyo en el suelo, el peso que deben soportar las manos es significativo, y aún haciendo los ejercicios sobre una superficie blanda (una tarima o una alfombra), al cabo de unos instantes se te empiezan a entumecer los hombros y las muñecas. De todos modos, según mi percepción con las dos veces que lo he utilizado, tampoco es necesario que el ejercicio dure mucho tiempo, y hace un efecto de recuperación y relajación del músculo bastante inmediato.

En resumen. Dadas mis circunstancias (poca flexibilidad y hernia de disco), probablemente no compraría el producto (ya que no le voy a poder sacar todo el partido que tiene potencialmente). Pero ya que ha llegado a mis manos, lo voy a aprovechar y lo voy a incluir en mi rutina, tras la sesión de ejercicios de fortalecimiento, aplicaré el "rulo" y los "aguacates" en las zonas que tenga un poquito más cargadas tras los entrenos y los kilómetros de la semana. Para terminar con unos buenos estiramientos.

Pendiente: probar la duoball en la zona cervical (que también la suelo tener un poco cargada por circunstancias de mi trabajo).

PostData: A mi fisio, que no tema, que seguiré acudiendo a sus manos tras las carreras más exigentes y las palizas con las que me castigue haciendo el bestia. :-)



sábado, 27 de febrero de 2016

Reajustando las zonas de entrenamiento

En el mes de agosto, cuando adquirí la banda para medir la FC, ya estuve investigando un poco sobre el tema y descubriendo las zonas de FC para el entrenamiento. La prueba de esfuerzo que me hice en septiembre no aclaró este asunto de los ritmos y zonas de entrenamiento, ya que decidí (creo que acertadamente) hacerme simplemente la prueba diagnóstica por mi seguro, y no la prueba deportiva en un centro especializado y que me habría costado un dinero que para mi caso no estaría justificado; en la prueba diagnóstica que me hicieron, partieron de la suposición de una FC Máx. mediante la fórmula del 220, y realizamos la monitorización hasta alcanzar una FC justo pasando del umbral a la zona anaeróbica (es decir, sin llegar al límite).

Hasta ese momento, las zonas de entrenamiento las estaba calculando mediante la aplicación del porcentaje sobre la FC máxima directamente. Después, en noviembre, cuando adquirí el Garmin FR 225, al tener la posibilidad de comprobar la FC durante la carrera, revisé este aspecto y calculé las zonas de entrenamiento en base a la Fórmula de Karvonen. Esos cálculos ya me daban unas zonas de entrenamiento con bastante precisión, aunque lo había hecho tomando el valor de mi FC Máx. con la fórmula de "220 - edad", y la FC Rep. con el valor que había medido en agosto a los pocos minutos de despertarme (y que eran 62 ppm).

Ahora he decidido ajustar estas zonas con un poco más de precisión. Para ello, y tras revisar algunos artículos como éste, calculé mi FC Máx. con la fórmula de Tanaka en vez de la del 220. De todos modos, para mi edad, sale el mismo valor con una u otra fórmula (varían bastante poco en realidad, a menos que seas muy joven o muy mayor). Y para la FC de Reposo, he hecho mediciones durante varios días consecutivos al despertar (pero sin levantarme todavía de la cama), y he hecho la media. Ahora la FC Rep. de referencia es más baja que la que había utilizado en agosto (ahora han salido unas 54 ppm).

He hecho los cálculos, y ya he configurado en el reloj las zonas de entrenamiento con el nuevo ajuste. Quedarían así:
  • ZONA 1 (calentamiento 50% al 60%):  117 ppm a 129 ppm.
  • ZONA 2 (aeróbico 1 ó fácil 60% al 70%): 130 ppm a 142 ppm.
  • ZONA 3 (aeróbico 2 70% al 80%): 143 ppm a 155 ppm.
  • ZONA 4 (umbral 80% al 90%): 156 ppm a 167 ppm.
  • ZONA 5 (anaeróbico 90% al 100%): 168 ppm a 181 ppm.
Normalmente en los rodajes de entrenamiento suelo estar en la zona 3, a veces alcanzando la zona 4, y también alguna vez que voy más relajado, en la zona 2.

El otro día por ejemplo, cuando retomé el contacto con el asfalto después del parón por la anemia, en los 5 kms que hice a ritmo alegre, la media salió en la zona 4 (158 ppm) y registré un pico máximo en la zona 5 (174 ppm).

Cada vez le pillo más el gustillo a entrenar con la referencia de la FC y olvidarme del ritmo por km que esté llevando, aunque esa referencia también la necesite tanto en los entrenamientos (por ejemplo en las series) como en carrera.

Bueno, mañana rodaje tranquilito con unos amigos. Ya os contaré los kms que salen, la verdad es que me da igual, los voy a disfrutar sean los que sean! :-)


viernes, 26 de febrero de 2016

Pues sí, sí que era #cuestiondeFe

Ayer ya salieron los resultados de la analítica de control de las 4 semanas. Suponía que los niveles iban a salir un poco mejor (que la hemoglobina hubiera subido de 8 que estaba, a 11 por ejemplo) porque ya no me asfixio subiendo las escaleras, no tengo mareos, no se me quedan frías las manos, no estoy pálido, etc.
Bueno, pues me he llevado una muy grata sorpresa! La hemoglobina está en 13,2 (rango normal: 13 a 17,50); y la ferritina está en 53,40 (rango normal: 20 a 425). Así que, aunque sigan algo bajos, están dentro del rango normal. Hay otros valores que salen un pelín alterados todavía, pero muy poco. Y el tratamiento con las pastillas de sulfato ferroso lo tendré que continuar durante unos meses, principalmente para subir bastante la reserva de hierro (ferritina).

Lo mejor de este resultado, es que ya no estoy castigado!!!! Yeeeeeaaah!!! Rocanrol!!!
Que síiiii, que voy a ir con cuidado, que voy a seguir haciéndome mis controles y todo lo demás, pero me dio un subidón de alegría cuando vi esos resultados, sabiendo que ayer mismo por la tarde iba a darme una vuelta para probar cómo estaba este cuerpecito!

Calenté y estiré unos minutos antes de ponerme en marcha. En lugar de hacer la vuelta completa por el Puerto de la Torre como habitualmente, decidí bajar hacia la Caja Blanca y correr en llano por Torre Atalaya y Soliva. Bajando la cuesta me encontraba cómodo, y el primer km salió rapidillo (para lo que estaba siendo mi ritmo desde mediados de noviembre) y lo asocié con eso, con el tramo de 300 ó 400 metros cuesta abajo al comienzo. El siguiente km (ya en llano) iba igualmente muy cómodo, y me sorprendí al ver que salía aún más rápido que el primer km, y el tercero más! Decidí seguir manteniendo ese ritmo y ver si llegaba a completar 5 kms. Hace 4 semanas me resultaba imposible mantener durante varios kms un ritmo más rápido de 5:30/km, y no podía forzarme a subir la FC por encima de 155 ppm, mi cuerpo no me dejaba, no era capaz. Pues ayer hice 5 km a una media de 4:24/km, yendo a un ritmo ligerito pero sin sensación de ir "a tope", me resultaba fácil mantener el ritmo, corría muy cómodo, era una sensación fantástica, no me encontraba así desde el mes de septiembre por lo menos! No quise hacer más distancia a ese ritmo, porque llevaba más de un mes parado y soy consciente de que tengo que ir poquito a poco, pero por sensaciones, hubiera podido continuar sin problemas. Después de caminar unos segundos para bajar las pulsaciones, retomé un trote tranquilo y fácil otros 10 minutos (aunque terminé los últimos metros también con un pequeño esprint).
En resumen, me sentí de maravilla por volver a correr con confianza, sin cansancio, sin pesadez, con soltura, con libertad. Espectacular! Y hoy tengo unas ligeras agujetas que me recuerdan que ayer volví a calzarme mis zapatillas, benditas agujetas! :-D

Este fin de semana volveré a correr, ya a un ritmo más tranquilo, con la intención de acumular kilómetros. No voy a poder seguir el plan de entrenamientos que me hubiera gustado para afrontar la media maratón de Málaga el 10 de abril, pero espero poder disfrutar de la carrera, ya que además vamos a participar un buen grupo de amigos (muchos de ellos debutando en la distancia), va a ser un gran día!

Tirando hacia atrás unos meses, de carreras, entrenos, y sensaciones, me doy cuenta de que buena parte del cansancio y la pesadez que sentí a partir de octubre/noviembre (siendo más que evidente el día de la media maratón del Rincón de la Victoria), no eran simplemente por la exigencia del entrenamiento de la maratón, esos entrenos los estaba asimilando bastante bien, siguiendo correctamente el plan y cumpliendo con los días de descanso. Y en esos días ni siquiera me di cuenta que los culpables podían ser los antiinflamatorios que tomaba cuando me dolía la hernia de la espalda (incluso podría haberme ahorrado tomar ese veneno, porque el dolor podía ser soportable, como ahora mismo). La anemia fue a más, poco a poco, haciendo que mi cuerpo pareciera cansado, pesado. En parte, saber todo esto ahora, me abre una nueva "ilusión"... corrí la maratón con anemia! (qué animal)... de hecho, probablemente, los calambres que tuve desde el km 25-27 no sean simplemente achacables a una falta de sales minerales (no me tomé la cápsula que llevaba en el bolsillo por olvido, pero sí tomé agua, bebida isotónica, y plátanos durante todo el recorrido); lo mismo que el hecho de no poder llevar un ritmo más rápido de 5:30/km mantenido tampoco se debía simplemente a cansancio de los meses de entrenamiento. Debido a la anemia, mi cuerpo no se estaba oxigenando bien, y esa falta de oxígeno en los músculos, se hace evidente con los calambres. De hecho, en enero (cuando más fuerte estaba ya la anemia, y más bajo el nivel de hemoglobina y de hierro) tenía calambres en los gemelos incluso por la noche en casa, sin hacer nada!
¿Cómo convierto todas esas sensaciones horribles en energía positiva? Pues siendo consciente de que cuidando todo lo que he aprendido (a base de palos) durante 2015, este año puedo hacerlo mucho mejor. Ahora tengo ganas de volver a enfrentarme a esos 42,195 tan ilusionado como la primera vez, y con la experiencia y el aprendizaje de todo un año muy intenso, más lo que sea capaz de aprender este año. Allá voy!

Todos estos post en el blog me van a servir de memoria, de recordatorio, de voz de la conciencia. Y si además a alguien le pueden servir para sospechar por qué se encuentra así "de repente" y qué se puede hacer al respecto, pues genial.

Voy a terminar el mes de febrero con la mente en positivo y la ilusión a tope. Me alegro muchísimo de que por fin esté llegando a su fin esta #cuestiondeFe

sábado, 20 de febrero de 2016

Y más lecturilla runner mientras espero a poder runnear

Pues como ya comentaba en alguno de los anteriores post, aprovechando el parón mientras que me voy recuperando de la anemia (#cuestiondeFe) he leído alguna cosilla más relacionada con el running.

En estos últimos meses había aprovechado alguna oferta de libros gratis o a un precio muy bajo para Kindle de Amazon, y ahora es cuando he leído estos títulos.

La verdad es que no es un libro para leerlo del tirón de principio a fin. Es más bien una recopilación de frases y reflexiones de motivación y running.

Este libro está bastante bien para quien esté pensando enfrentarse por primera vez a los #42195 o quiera recordar cómo fue su preparación aquella primera vez y recibir consejos sobre qué otras cosas podría haber hecho. Es un libro cortito, eso sí (83 páginas). Me ha gustado, quizás algunas cuestiones se quedan un poco en el aire al pasar muy "de puntillas" por ellas, pero hay otras ideas o consejos que voy a intentar aplicar la próxima vez que me prepare para correr un maratón (os habréis dado cuenta, de que ya empiezo a tener de nuevo la idea en la cabeza, ¿verdad?... jejeje).

El autor es bastante reconocido a nivel nacional como escritor de novelas, y también es aficionado a correr (de hecho, está federado y compite a nivel nacional). Incluso ha intentado poner en marcha un canal en Youtube para ofrecer consejos sobre running (aunque no ha tenido tiempo de momento para darle continuidad). El primer libro es para alguien que quiere iniciarse a correr, a un nivel muy básico, con conceptos muy sencillos y tratando de que la experiencia sea satisfactoria. El segundo libro intenta ir a un nivel más avanzado, para un corredor que ya tiene una rutina y que ya esté entrando de lleno en carreras y competiciones populares; este segundo libro ya me ha parecido más flojillo, no llega a concretar mucho y los conceptos no llegan a tener la consistencia necesaria para que el mensaje cale en el lector. Y el tercer libro ofrece recursos (en internet, o tecnológicos) para entrar en contacto con diferentes comunidades, publicaciones, y aplicaciones a disposición del corredor popular. Esto es todo un mercado!!!

Además, a comienzo de año había adquirido también un libro en papel para intentar introducirme en el trail (correr por la montaña), que era uno de los objetivos que me gustaría empezar a disfrutar este año (ya veremos si puede ser o no).

No hay más que echar un vistazo rápido al libro (índice y pasar por algunos capítulos) para darse cuenta de que es muy muy completo. De hecho, es demasiado avanzado para lo que yo vaya a poder necesitar ahora mismo. Es más bien una inciación para el corredor que quiere competir en ultra-trail, y para eso me queda bastante. Finalmente he decidido que es un libro al que quizás le vaya a sacar provecho dentro de un tiempo, pero ahora mismo, para iniciarme en dar los primeros pasos en el monte, me resultan algo complejas las instrucciones y métodos explicados, o los veo un poco lejos mejor dicho. Aún así, hay algunos conceptos que sí he aprendido y que voy a poder aplicar desde ya. Es un gran trabajo, aunque el lector objetivo es un runner de montaña con un nivel avanzado.


Y bueno, aquí seguimos, deseando poder dejar de leer y calzarme las zapatillas de una vez!!! :-D