El domingo disfruté de una espectacular visita a fascinante ciudad de Granada. Me parece una ciudad alucinante, llena de magia, que te engancha desde la primera vez que la contemplas a lo lejos, llegando a ella. Esta vez era una visita diferente, iba a correr por sus calles, en la XI Carrera de las Fuerzas Armadas, mucho más conocida como la Carrera de las Dos Colinas (ya que, aunque el recorrido varíe un poco de un año a otro, siempre se sale (y llega) desde el acuartelamiento Cervantes, y discurre subiendo la colina de la Alhambra, y la del Albaicín. Impresionante!
Mi propósito no era disputar la carrera a tope, sino disfrutarla todo lo que pudiera, corriendo tranquilito, saboreando cada rincón, cada callejuela, y alucinando con las vistas de la ciudad, de la Alhambra, y de Sierra Nevada, que además, con las lluvias de los días anteriores, volvía a lucir un manto blanco de nieve. Además, había quedado para correr con Antonio, un conocido de Twitter que además se ofreció a recogerme el dorsal el sábado, y que estaba recuperándose de una lesión por lo que tampoco podía competir a tope.
El día amaneció espectacular, unas condiciones geniales para correr. Lucía el sol, no hacía mucho viento, y la temperatura era agradable. Salí hacia Granada 30 minutos después de lo que había previsto, pero como iba con tiempo llegué bien. El problema fue que me despisté un poco ya en las calles de la ciudad y me costó un poquito más de lo previsto dar con el parking donde pensaba dejar el coche. Llegué al punto de encuentro con Antonio, nos saludamos, dejamos las mochilas en cosigna (todo perfectamente organizado dentro del cuartel), y me dirigí a los baños a hacer lo necesario antes del comienzo de la carrera. Había algo de cola (participaban unos 3000 corredores), y terminé apenas con 5 minutos para dar la salida. Por ese motivo, nos tuvimos que colocar bastante atrás. Como no pensábamos ir muy rápido, tampoco era un gran problema.
La salida fue lenta, ya que había mucha gente para cruzar el arco, pero poco a poco fuimos progresando. Los primeros 2 ó 3 kilómetros fueron muy tranquilos por las calles del centro, aproximándonos hacia la Plaza de Santa Ana. A partir de ahí, empezaba lo "serio", aunque a mí me pareció un lujazo poder estar allí! Subimos hacia la Alhambra por la cuesta de Gomérez, entre árboles, naturaleza, y siempre con un ojillo puesto en las murallas de la antigua fortaleza. En esa primera subida ya empezaban a quedarse algunos corredores, así que fuimos progresando por los laterales, avanzando con alegría. La bajada la hicimos con cuidado, ya que la calle era empedrada, con escalones bajos y largos, y estaba un poco húmeda. Aún así, me di el gustazo de lanzarme en algún tramo bastante más rapidito, jeje.
Cruzamos el Paseo de los Tristes y la Carrera del Darro, entre ánimos de los turistas, y una de las mejores vistas de la colina de la Alhambra. De ahí, a la mítica calle Elvira, y directos al laberinto de callecitas del Albaicín, con sus cuestas, sí, pero disfrutando del frescor y los recuerdos de sus rincones. Una maravilla. Una vez arriba, en el Sacromonte, me quedé con la boca abierta contemplando las vistas de la ciudad y de la sierra, con el pico del Veleta dominándolo todo.
Bajamos un poquito, y otra vez cuesta arriba, hasta todo lo alto! Hasta la Ermita de San Miguel, y de nuevo unas vistas increíbles! En la parte final de la subida, donde ya hay camino de tierra y escalones, había un atasco importante, por la cantidad de gente que ya no podía tirar más de su cuerpo e iba caminando. Echamos un poquito de paciencia, y en cuanto llegamos arriba, vistazo rápido a todo el entorno de la ciudad, y a dejarse llevar en la bajada! Qué divertido!!! La bajada por las callejuelas, corriendo ya más rapidito fue también una sensación muy gratificante, de nuevo los ojillos de amor al pasar por el mirador de San Nicolás, y poco a poco, fuimos saliendo del Albaicín.
Los últimos kilómetros bajando y aproximándonos hacia el cuartel, los hicimos ya a un ritmo más alegre. Y para la entrada en meta, como llegué bastante fresco, me permití el lujo de esprintar a tope los últimos 250 ó 300 metros. Yuhuuuuuuuuuu!!!! :-D
En resumen, 14,6 km (la medición de mi GPS fue exacta a lo que prometía el plan de la carrera, hasta en eso son precisos los militares) de puro disfrute. La ciudad alucinante, el ambiente de la carrera, entre la gente, estupendo, la organización de 10, y los voluntarios que acompañaban la carrera y los puestos de avituallamiento, siempre con palabras de ánimo y una gran sonrisa. No se puede pedir más! Gracias también a Antonio por ejercer de anfitrión y mostrarme la ciudad desde dentro de la carrera, eres un crack, y además lo conseguiste! Disfrutaste de la carrera, y demostraste cómo con fuerza de voluntad y cabeza, uno se puede recuperar de una lesión como la tuya en apenas 4 semanas. Ahora a disfrutar de la montaña!
Con Antonio al llegar a meta.
El año que viene estoy dispuesto a repetir la experiencia de esta carrera, aunque probablemente iré con la intención de correr algo más. Se la recomiendo a todo el mundo!!!
El lunes pasado participé en la I Carrera de la Prensa de Málaga, que se organizó para ese día ("no laborable" al haberse pasado la festividad del 1 de mayo del domingo al lunes) coincidiendo con que el Día por la Libertad de Prensa era el martes (día 3) de esta semana. En total unos 900 inscritos, y aunque faltaban nombres importantes (entre otras cosas, porque el día anterior había sido la Media Maratón de Vélez-Málaga), sí que había algunos corredores importantes: por ejemplo el atleta del Club Atletismo Málaga Dani Pérez, o la atleta Cynthia Ramírez (que la semana anterior había ganado la Carrera de la Mujer), que unos minutos después serían respectivamente los ganadores en la categoría masculina y femenina de esta carrera. Una prueba de 7 km por las calles del centro histórico de la ciudad, parece interesante!
La mañana se presentaba soleada, y la temperatura era agradable a la hora de la salida (las 10:00). Nos encontramos con varios amigos, nos fuimos saludando, estiramientos, calentamiento, y preparando el ambiente de carrera.
Con Claudia unos minutos antes de la salida.
Tenía ganas de correr y ponerme a prueba. Una de las cosas que me llamó la atención (en el sentido negativo), es que salíamos desde una avenida amplia (Martiricos), y sin embargo colocaron las vallas y el arco de salida en perpendicular a la avenida, de modo que quedaba un espacio mucho más estrecho y lo primero que te encontrabas era una trayectoria en curva (acotada por las propias vallas). Eso no podía significar otra cosa que "pelotera y atasco", y... horror!!! A menos de 5 minutos de la salida yo todavía no me había colocado en el cajón! Oh oh... Me dirigí al cajón y traté de progresar entre la gente todo lo que pude, aún así me quedé a unos 7 u 8 metros de la línea de salida. En fin...
Tras leer un manifiesto por parte del periodista Jesús Álvarez, se dio la salida. Efectivamente, atasco en la curva nada más salir. Fui sorteando corredores/as poco a poco, aunque para ello tuve que dar acelerones que sospechaba que me podrían pasar factura más adelante. A los 500 ó 600 metros ya se podía correr bastante más suelto y traté de poner un "ritmo de crucero", vivo pero no excesivamente para poder guardar fuerzas para las cuestas que venían a continuación en la zona de Capuchinos. Suena el primer km, 3:55, wooow!
Comienzan las subidas por Alameda de Capuchinos y Cementerio de San Miguel, hasta llegar al comienzo de la carretera de los Montes (un poco más arriba de Fuente Olletas). Los dos kilómetros con subidas los paso con ritmos de 4's bajos, voy bastante bien, y adelantando corredores en la subida.
En la curva justo antes de comenzar la subida de la Alameda de Capuchinos
A partir de ahí, una larga bajada por las calles Cristo de la Epidemia y Victoria, hasta llegar a la Plaza de la Merced, a toda velocidad (ese km por debajo de 4'), pero sin gastar toda la energía. Desde ahí, salimos por el lado oeste de la plaza, realizamos una subida por calle Madre de Dios, giramos al fondo en Dos Aceras, y volvemos esta vez por calle Álamos de nuevo a la plaza, y a continuación, por el lado sur de la plaza nos incorporamos a calle Granada. Pues bien, al entrar en la plaza me cruzo con un par de corredores en sentido contrario que van escapados (en 2º y 3er lugar), y eso me da una referencia de que voy bastante bien! Y ya no quedan tramos de subida que puedan resultar "durillos".
Subiendo por calle Madre de Dios desde la Plaza de la Merced
En la Plaza de la Merced, justo al girar hacia calle Granada.
En la bajada por calle Granada pasamos por alguna zona mojada y por tanto resbaladiza, cuidado! También empiezan a aparecer los primeros turistas de la mañana, aunque por suerte ninguno se cruza en el camino de los corredores. Llegamos a calle Larios, seguramente la calle más emblemática de la ciudad, y además todavía tiene la alfombra roja por la Semana del Festival de Cine Español que había finalizado justo el día antes, una gozada para los sentidos! No había mucho ambiente ni mucha gente animando, pero el simple hecho de estar corriendo por semejante escenario de tu ciudad, ya te lleva arriba el ánimo! Hasta ese momento había estado guardando un poquito las fuerzas para intentar darlo todo en el km 7, pero al final de calle Larios todavía no me ha "pitado" el km 6, así que empiezo a dar por hecho que la medición de la carrera no es correcta y va a ser más corta.
Giramos a la izquierda en la estrecha calle Sancha de Lara. Está un poco húmeda pero no resbala mucho. El problema es que tiene un empedrado un tanto incómodo y eso me hace bajar un poquito el ritmo. De todos modos es una calle cortita, para desembocar en calle Molina Larios frente al Hotel AC Málaga Palacio, y volver a girar hacia la catedral. Justo en esa zona me "pita" el km 6, y sé que la meta está muy muy cerca! Solamente hay que hacer un tramo de la calle Cortina del Muelle (donde veo a Bart aparcando la moto y me da una voz para animarme), y girar en el Palacio de la Aduana hacia calle Alcazabilla, donde estaba situada la meta frente al teatro romano. Aprieto los dientes, acelero, y cruzo feliz la línea de meta! Satisfecho por el esfuerzo realizado y por el resultado: tiempo 24:59 según mi reloj (que lo puse en marcha al cruzar la banda de la línea de salida y lo paré al cruzar la línea de meta). La distancia medida por mi reloj: 6,32 km (bastante lejos de los 7 km que prometía la organización, jejeje).
Veo a la derecha a mi madre con los niños, y les doy un beso. Paso a la zona de avituallamiento, cojo fruta y agua, accedo a la zona coincidiendo con una chica joven del club de atletismo de Álora y la felicito (ha sido la 2ª), me encuentro también con Dani (el ganador) y lo saludo, y espero a que vayan llegando los amigos. Por la cantidad de corredores que veo a mi alrededor, a ojo, calculo que he podido llegar entre el puesto 50 y 100, más o menos. Finalmente, llega Claudia, muy muy contenta, ha conseguido completar el recorrido sin parar de correr y con un tiempo bastante bueno (45:30). De hecho, está ya convencida para apuntarse a la Carrera Urbana Ciudad de Málaga (10 km) en octubre! Bien por ella, campeona!!! :-)
Todavía con la entrega de premios en marcha, vamos saliendo para buscar un lugar donde celebrar la post-carrera con sus cervecitas y tapitas (bendita tradición, jeje). Ya por la tarde miro la clasificación después de que me avisara un conocido y contacto de Strava que también había participado en la carrera. Mi tiempo oficial ha sido 25:06 (es decir, los 6 ó 7 segundos de diferencia que tardé en cruzar la línea de salida por el atasco en la curva, desde que dieron la salida), y para mi sorpresa, he sido el 25º en la clasificación general, y el 7º en mi categoría (vet. A), alucinante!!! :-D
Este es el registro de tiempos de mi reloj durante la carrera.
Estoy consiguiendo buenos ritmos, cada vez mejores, desde que me recuperé de la anemia. Ahora llega el verano, y mi idea es mantener una forma aceptable, participar en pequeñas carreras con los amigos, y trabajar la fortaleza de todas las partes del cuerpo, antes de que llegue el momento de comenzar el plan de entrenamiento específico para maratón a final del verano y durante el otoño. Estoy con ganas, y con mucho ánimo!
En este post, evidentemente, tampoco voy a hablar de mis carreras, pero sí de alguien de quien me puedo sentir muy orgulloso! :-)
El año pasado, Claudia participó en esta carrera, también mi madre, y unas amigas de Claudia, fueron todas juntas. La hizo caminando, y con Milo en el carrito (apenas tenía 2 meses y medio, jeje). Tardó poco más de 1 hora y 10 minutos, pero consiguió caminar 5,7 km.
Nada más terminar, se propuso el reto de hacerla este año corriendo. Y dispuesta a cumplirlo, empezó a caminar/trotar uno ó dos días a la semana en octubre (los tramos corriendo eran aproximadamente a 8 ó 9 min/km), y a partir de enero ya me pidió que le pusiera un plan de entrenamientos (de 3 días a la semana) para tratar de correr con garantías de llegar a meta el 24 de abril. No ha podido cumplir con todos los entrenos, era muy complicado compatibilizar con todas las tareas diarias: trabajo, niños, y demás, pero sí que ha sido constante y se ha esforzado para ir mejorando en cada entreno, y ya te digo si ha mejorado!
Como casi todos los domingos del año he estado entrenando con ella, al principio haciendo tiradas de 3 ó 4 kms, y luego ya de 5 kms (cada vez un poquito más rápido), incluso completando un reconocimiento del recorrido de la carrera una calurosa tarde de primavera, pues decidimos que en la carrera también la iba a acompañar. Mientras, Gael y Milo esperarían con la abuela cerca de la línea de meta para animarla!
El reglamento de la carrera no me permitía correr a mí (solamente mujeres), y por tanto al no tener dorsal, no podía tomar la salida, ni entrar en meta. Así que Claudia tomó la salida "solita" (acompañada por otras 4500 mujeres de todas las edades) y yo la esperé fuera del estadio de atletismo.
Al haber tantas participantes, a la salida se formó en seguida un atasco y era complicado avanzar corriendo. Poquito a poco conseguimos ir buscando huecos para progresar, y a partir del primer km y algo ya había sitio para moverse con menos cuidado. Corrió muy muy bien, mejorando el tiempo km a km, con tiempos equivalentes a los que había conseguido en tiradas de 3 km (normalmente en tiradas de 5 km los tiempos eran un poquito más lentos). En el km 5 decidió guardar un poco las fuerzas, pero aún así le salió prácticamente igual que el más rápido hasta ese momento (que había sido el km 4).
Acercándonos a la zona del estadio, me adelanté para localizar exactamente dónde estaban situados los niños, para avisar a Claudia y que pudiera saludarlos antes de entrar en meta. Pero cuando me volví a toda velocidad para buscarla y avisarla, ya no la vi. Nos debimos cruzar sin darnos cuenta.
Luego me contó que se vio con fuerzas y había acelerado más todavía en esos últimos 200 ó 300 metros. Llegó fenomenal a meta, muy contenta! El tiempo neto fue aproximadamente de 41'50". Está fenomenal, considerando además que en los primeros 500 metros casi no se podía avanzar corriendo. En total la media sale aproximadamente a 7:20 min/km, aunque en los 5,4 km que estuvo corriendo a mi lado la media está muy próxima a los 7 min/km (con dos de ellos en 6:52). En la clasificación oficial: puesto 1007 (dentro del mejor 25%, yeah!!!).
Después de la carrera fuimos a celebrarlo. Me alegra haber podido ayudarla con este primer pequeño gran objetivo, que realmente se ha conseguido con su esfuerzo. Y me alegra aún más saber que mi chica va a ser mi compañera de entrenamientos al menos una tarde a la semana! Bien! :-)
Pues más de un mes sin publicar nada en el blog! ¿Qué he estado haciendo? Pues entre otras muchas cosas, preparar, junto a mi amigo LuisMi, esta carrera de la que voy a hablar hoy.
La XXV Media Maratón de Málaga fue la carrera donde debuté el año pasado, con muy pocos entrenamientos, mala preparación, pero con mucha ilusión. Para el 2016, una vez más, me apunté nada más comenzar el año, con ilusiones renovadas y la intención de realizar una buena marca para mis expectativas (por ejemplo, 1h45' me dejaría satisfecho). Busqué un plan adecuado a mis circunstancias, con sólo 8 semanas de específico (más la preparación previa no específica, de la simple rutina de correr habitualmente). Luego descubrí la anemia, y vino el parón del mes de febrero.
Cuando por fin estuve recuperado, en la última semana de febrero, ya sólo quedaban 6 semanas para la carrera, por lo que ya comenzaba un poco tarde el entrenamiento específico. Mi amigo LuisMi se encontraba mucho mejor de sus molestias en la rodilla (que al comienzo de enero le dio la lata) y quería prepararse para debutar en media maratón. Dadas las circunstancias, cambié mi plan inicial por otro que me hacía más ilusión todavía: preparar la carrera con él, y con la intención de que hiciéramos la carrera juntos hasta la meta.
Durante las primeras semanas de entrenamiento (él sí comenzó a tiempo las 8 semanas del específico) fuimos midiendo los ritmos de LuisMi para valorar cuál sería el objetivo (más allá de llegar a meta, ya que algún ritmo de referencia debíamos marcarnos). Conforme avanzaban las semanas, mejor se encontraba LuisMi, y sumamos un factor de motivación ya que un "primo" suyo (Antonio) también decidió apuntarse a la carrera, y realizó algunos entrenos con él en Cádiz.
Alguna de las semanas de entrenamiento fueron espectaculares. Por ejemplo la de antes de semana santa: realizamos un entreno de 12 kms a ritmo vivo con cuestas; una sesión de series 8x1000 con una media de 4:26 min/km; y para terminar, media maratón comenzando muy suave y aumentando el ritmo hacia el final (completamos los 21 kms en 1h54', mejor que mi marca en la carrera 1 año antes). Esa semana nos dio mucha confianza. Intuiamos que podíamos ir los dos a por 1h45', pero como él estaba debutando preferíamos ser más conservadores, empezar algo más suave en la carrera e ir viendo las sensaciones.
Llegó la última semana (en la que aparecen todos los problemas, jejeje). Yo tuve molestias algo dolorosas en la rodilla izquierda en el entreno del domingo antes y decidí reposar hasta el jueves (por suerte, en el entreno de 10 kms que hicimos el jueves no me dolió); y tuve que tratar una pequeña ampolla que se me abrió un par de días antes (también por fortuna no me molestó en la carrera). Por su parte, LuisMi por trabajo había cruzado el Atlántico 6 veces durante el mes de marzo, y el jueves/viernes pilló un resfriado bastante fuerte. El primo, Antonio, también tuvo un leñazo en el cuádriceps una semana antes de la carrera y estuvo guardando reposo. What else? :-)
El sábado fuimos los tres a recoger el dorsal, y ya nos fuimos embriagando del ambiente de carrera, y empezando a sentir ese cosquilleo de las grandes ocasiones. LuisMi aunque tocado, se sentía un poco mejor del resfriado, y comentó que sí, que quería ir a por la marca de 1h45'. Decidimos que lo intentaríamos, pero que según fueran las sensaciones regularíamos el ritmo; lo importante era disfrutar de la carrera y olvidarse un poco de los tiempos de paso.
Y llegó el gran día!!! Una mañana primaveral que se presentaba calurosa. Debía hacer unos 18º a las 9:30 (en el momento de la salida). Nos reunimos con el resto (Luis, Bart, Jessy), saludamos a otros compañeros con los que nos encontramos, calentamos un poco, y fuimos hacia los cajones de salida. Antonio, Jessy, LuisMi y yo nos situamos en el de 1h45'.
La salida, como de costumbre, fue agobiante. 7500 personas corriendo por una avenida amplia pero no demasiado, unos más despacio, otros con más prisa. Tratamos de avanzar hacia una zona más despejada buscando huecos entre la marea de corredore/as. El primer km salió en 5:28, el segundo mucho más rápido de la cuenta. Al llegar al tercer km (en la rotonda de Sacaba) ya conseguimos disfrutar de espacio suficiente para correr tranquilos. LuisMi me dijo que iba suelto y se sentía muy bien, así que establecimos desde el km 3 un ritmo constante de 4:58 (suponiendo objetivo de 1h45'). Mantuvimos ese ritmo exacto durante 3 kms, y el siguiente (el 6º) salió un pelín más lento, no mucho, probablemente por la distracción del avituallamiento del km 5. Desde ese momento (al pasar el avituallamiento), ya no veía tan suelto a LuisMi, y me lo confirmó al pasar el km 7, me dijo que iba un poco forzado, así que subimos el ritmo a 5:10 en el siguiente. Ya en el Paseo de los Curas, la cosa fue a peor, empezó a comentarme que le ardían las plantas de los pies, y que no podía tirar. Volvimos a bajar el ritmo hasta 5:40, y ya me despreocupé del reloj y de cualquier tipo de objetivo.
Tenía que sacar a LuisMi de su pensamiento, centrado en la sensación de calor en los pies, intentar distraerlo, poner su cabeza en otra cosa. Y así atravesamos toda la zona el centro histórico. Llegados a calle Hilera (km 14) el ritmo creo que había ido ya hasta los 6 min/km, una carrera muy suave, pero las sensaciones de LuisMi iban a peor. Jessy había avanzado más rápido hacia su objetivo en calle Carretería, y Antonio seguía con nosotros, pero se estaba enfriando. Yo me dedicaba a acercarle el agua a LuisMi en los avituallamientos, y a trotar a su lado sin dejar de hablarle. En el siguiente km Antonio voló hacia delante, porque no podía hacer mucho más por LuisMi, y él se estaba enfriando e iba a ser peor seguir trotando justo delante nuestra. En esa zona (Cruz de Humilladero), ya empezaba a haber corredores sufriendo un poco. Hacía mucha calor, y se notaban los kilómetros. Me distraje un poco observando a mi alrededor, todos luchaban, cada uno a su manera, para lograr el objetivo, buscaban fuerzas, ánimos, y continuaban superándose a sí mismos. Ya hacía dos avituallamientos que prácticamente no bebía; le daba una botella a LuisMi, y otra la dejaba preparada por si acaso, o le daba un pequeño sorbo, o se la daba a alguien que la necesitase más. Se me ha quedado grabada la mirada de agradecimiento de las personas cuando las ayudas aunque sea con un pequeño gesto como ese, o con unas palabras de ánimo.
Al llegar al km 17, en la Avenida Juan XXIII, LuisMi ya parecía un zombie. Nos adelantaron varios amigos que habían salido mucho más atrás, y se interesaron por él. Se lo agradecí y les pedí que siguieran adelante, que yo estaría pendiente de él. Unos metros más adelante me dijo que estaba mareado, así que automáticamente paramos. Le pedí agua a un voluntario en bicicleta, que empezó a llamar a la atención médica. LuisMi le pidió que no vinieran los médicos, que quería continuar. Se echó agua en los pies, que le ardían, se refrescó, descansó unos minutos, y cuando se le pasó el mareo se levantó dispuesto a continuar. Avanzamos poco a poco, más tiempo caminando que trotando, pero dispuestos a llegar hasta el final. En el paseo marítimo me fui adelantando y retrocediendo para acercarle agua y bebida isotónica. En el último avituallamiento, el del km 19, cogimos un par de botellines de agua, y él se tomó 3 vasos de isotónica.
Eso lo reactivó un poco, y nos pusimos a trotar, para no parar ya hasta la meta. Incluso el trote en el último km era más o menos fluido (6:36). Cruzamos la línea de meta cuando el crono marcaba 2h15'48" (tiempo oficial), 2h13'16" (tiempo real). En las peores circunstancias que podíamos haber imaginado antes de empezar la carrera, habíamos logrado el objetivo principal: cruzar juntos la línea de meta!
Esto es deporte, esto es amistad.
Encontramos a Antonio al pasar a la zona de avituallamiento, que nos estaba esperando tras haber hecho los últimos 5 kms a toda pastilla. Reunimos agua, isotónica, fruta, todo lo que pillamos para que LuisMi se recuperase. Una vez que comió, bebió, y se quitó las zapatillas, ya tenía mejor cara. Con los días, analizaremos qué ha podido pasar (sin duda, se han juntado varias cosas) y le pondremos remedio a cada una, mejorando algunas "cositas" para contar con más garantías en carrera. Sólo le quedaba la herida del orgullo, que se cerrará del todo la próxima vez que nos enfrentemos a una media maratón. Fuimos encontrando al resto de compañeros, que unos con mejor resultado y otros más justitos, pero todos habíamos conseguido cruzar la meta. Enhorabuena Campeones!!!
Bart, LuisMi, Antonio, y yo.
He aprendido mucho en esta carrera. Sobre la capacidad de lucha de las personas, sobre el sentimiento generoso de la deportividad, el compartir aventuras con otras personas, compañeros o desconocidos; he aprendido que en una carrera quizás lo que menos importe sea el resultado de la carrera en sí, lo importante está en la vivencia; que carreras hay muchas, y amigos no tantos, y como dice la canción, si me dan a elegir, me quedo contigo amigo.
Aparecemos justo al final del vídeo, por el lado izquierdo de la imagen.
Mañana sábado, me vuelvo a enfrentar a la distancia de media maratón, esta vez en solitario, temprano, por el paseo marítimo... necesito alguna referencia antes de bajar el ritmo de entrenamientos de cara al verano.
No, no voy a hablar de cine, y además que ni siquiera he podido ver aún la última película de la saga de Star Wars (¿está todavía en las salas? lo mismo intento pedírmelo como regalo del día del padre, jeje).
El título de la película me viene que ni pintado para describir las sensaciones de estas últimas semanas en los entrenamientos, desde que pude volver a correr tranquilo al confirmarse que me estaba recuperando de la anemia ferropénica.
El primer día que salí a correr tras comprobar los resultados de la analítica, ya os conté lo que sucedió. Un 5000 a una media de 4:24 min/km sin sensación de ir forzado. Esa misma semana (jueves a domingo) completé 32,2 kms, haciendo el domingo por la mañana 20,2 km tranquilito con un par de amigos, y por la tarde 5 km con Claudia (mi señora, que está preparandose para hacer la Carrera de la Mujer el 24 de abril).
De hecho, entre ese domingo y el lunes (que también hice 17 km) completé la distancia equivalente a una maratón (42,2 km).
La semana pasada, del lunes 29 de febrero al domingo 6 de marzo, fueron 65,4 kms acumulados!!! (como algunas de las semanas de carga de los entrenamientos para la maratón). Incluyendo el jueves 14,5 kms con cuestas a una media de 4:57/km + otros 2 km de 6x1' en "la supercuesta" de mi calle; y otros 20,75 kms tranquilito el domingo con los amigos.
Y esta semana van 49,2 km acumulados, y faltan los 5 km de esta tarde con Claudia. Los rodajes han sido tranquilos casi todos, aunque sí que me he sorprendido a mí mismo con mi MMP (sin contar los tiempos de los que era capaz hace 18 ó 20 años) en 10 km con los 45 minutos que hice el martes por la noche. No tenía pensado correr así, pero al salir a la calle tenía frío y para entrar en calor decidí apretar el ritmo; como me vi bien, ya continué; e incluso podría haber sido mejor el tiempo, ya que imprimí un poco más de fuerza en el último kilómetro pero no salió tan rápido porque había viento en contra. Muy contento, y muy sorprendido con la diferencia de fuerza en las piernas, ahora no tengo que "hacer nada" para correr más rápido, y hace 2 ó 3 meses era incapaz de correr más rápido de 5:30/km. También hice series (3x2000) con LuisMi el viernes, con muy buenas sensaciones.
Para esta semana que viene el plan es hacer todos los entrenos con mi amigo LuisMi (que se está preparando para debutar en la Media de Málaga el 10 de abril): 10 km tranquilos el martes, series (8x1000) el jueves, y a ver si el fin de semana podemos hacer una tirada larga de 21 km empezando suave y apretando al final.
Lo dicho, muy muy contento con mis nuevas sensaciones. :-)
Como ya adelanté en la crónica de la carrera de Alhaurín, le concedí la jubilación a las Mizuno Wave Rider 18, y me hice con unas sustitutas a la altura: las Under Armour Speedform Fortis, en color rojo.
Imagen de internet, de alguna página de venta de zapatillas de running.
A pesar del parón obligado para recuperarme de la anemia, las nuevas zapas ya tienen hecho un rodaje interesante, casi 125 kms. Ya nos vamos conociendo, y estoy más o menos en condiciones de emitir una opinión, como siempre totalmente personal y subjetiva.
Creo que ha sido una buena elección.
La zapatilla es cómoda y ligera. El ajuste es bastante bueno, a pesar de los elementos no digamos raros pero sí diferentes a otras zapatillas que me había calzado. Normalmente, las zapatillas que he usado hasta ahora (tanto las Kalenji Kiprun, como las Mizuno Wave Rider 18, o las Brooks Glycerin 12) eran un poco acolchadas en la zona del talón y para los cordones llevaban el agujerito "extra" (el que va en la parte superior y no está alineado con los demás) para que la lazada tire de la zapatilla hacia arriba y se ajuste el talón. Bien, pues estas zapatillas son diferentes en estos dos aspectos.
El talón no es acolchado, aunque sí es cómodo y se ajusta bien: en lugar de ser recto, se inclina ligeramente hacia delante haciendo la forma del talón del pie, y el borde es flexible, de modo que se sujeta bien al pie y no llega a molestar ni dejar marca durante el uso.
La manera de colocar los cordones y el ajuste de la lazada también es diferente: en lugar del boquetito "extra", tiene unas tiras de cuero por las que pasa el cordón antes de hacer el nudo, y esa tira de cuero va pegada al lateral de la zapatilla formando una "Y" invertida hasta llegar casi a la parte inferior del talón (de este modo, al hacer el nudo, las tiras de cuero sujetan la parte posterior del pie también).
Lo mejor de todo, y lo que más me ha gustado es el "upper". Se ajusta perfectamente al pie, y es suave como un calcetín, pero más firme. Envuelve el pie y ofrece una sensación de confort tremenda.
La suela también parece resistente al desgaste, se agarra bien al asfalto, y la amortiguación es agradable. No me gustan las zapatillas con una amortiguación excesiva y blandita que se te hunda el pie, y la amortiguación de esta zapatilla es perfecta en ese sentido, y tampoco es dura ni mucho menos. En cuanto a sensación con la pisada, es un pelín menos amortiguada que las Brooks (que además tienen mayor drop) y no es tan dura como se sentía la Mizuno hacia el final. Además, me da la sensación de que es una zapatilla más confortable cuanto más rápido corres, va pidiendo velocidad... qué peligro! ;-)
En cuanto a los "peros", en mi caso particular tengo un pie ancho. Si bien en el "upper" esta zapatilla me va perfecta, en la planta del pie la noto un poco más justita a los lados. De hecho, en las tiradas más largas, al terminar, noto un ligero dolor en los lados de la planta del pie, donde comienzan los dedos, y los propios dedos también me los achucha un poco. Es una sensación ligera que no llega a molestar mientras corro, pero sí que la noto a diferencia de correr con las Brooks que no tengo esa sensación. A pesar de eso, la postura del pie la siento algo más agradable con esas Under Armour que con las Brooks. Las Brooks tienen una muy ligera corrección de pronación, y las Under Armour son totalmente neutras; por lo que parece, dada mi pisada, me siento más cómodo cuanto más neutra es la zapatilla.
Para los entrenos iré intercalando una y otra zapatilla. Después, para las carreras, probablemente elija las Brooks para distancias más largas (media o maratón), y las Under Armour para distancias más cortas (5, 10, 15). De todos modos, las dos son muy buena opción en cualquier momento. A seguir haciéndoles kilómetros!!!
El mismo fin de semana del Maratón de Sevilla me tocó "una cosa" en uno de los sorteos que suele organizar Pedro en su web "Palabra de Runner", con los productos que le van llegando para probar y valorar. Concretamente esa "cosa" era un set de la marca BlackRoll, con dos productos para realizar ejercicios de recuperación muscular: el "rulo" y lo que denominan "duoball" y que yo mismo (y los amigos y familiares que los han visto) llamo "los aguacates":
Kit de Blackroll y Duoball recien desembalados en casa.
El kit me llegó en seguida, el día 23 de febrero ya estaba en casa, aunque no pude probarlo hasta pasados unos cuantos días ya que me encontraba "castigado" sin correr mientras me recuperaba de la anemia. Una vez que pude volver a correr, hice una prueba con el rulo tras la primera carrerita que me di (que fue más o menos intensa y me provocó agujetas ya que llevaba un mes parado), y he vuelto a probar (ya incluyendo la duoball además del rulo) hoy mismo, después de la sesión de ejercicios de core y brazos (que también había incluido una carrerita suave previa), y con la carga de la salida intensa con cuestas del jueves pasado.
No voy a realizar un análisis exhaustivo, ya que para eso está el completísimo artículo en la web Palabra de Runner donde Pedro explica perfectamente cómo se usan, para qué sirven, y sus impresiones. Solamente voy a comentar mis sensaciones después de haberlo usado un par de veces.
Lo más importante antes de empezar, y para los escépticos... ¿funciona? Pues pienso que sí.
El paquete en el que llega el producto incluye también una lámina con imágenes de los ejercicios, y un DVD con vídeos de demostración. Se pueden ver también por internet, están enlazados en la web de Blackroll.
Primer inconveniente en mi caso: para sacarle pleno rendimiento al producto, debes tener un cierto nivel de flexibilidad, elasticidad, y equilibrio. De equilibrio no ando mal del todo, pero de flexibilidad fatal.
La mayor parte de los ejercicios no los he probado, de hecho los he descartado, porque además tengo una hernia discal (la clásica L5-S1), y según qué posturas o movimientos, me provocan un dolor bastante intenso, así que mejor evitarlo. Nada de ejercicios con torsión del cuerpo hacia un lado, o ejercicios con presión en la zona baja de la espalda (lumbar y coxis).
Sí que he podido realizar los ejercicios que se llevan a cabo "sentado" y deslizándome sobre el rulo o "los aguacates". Curiosamente, lo que más cargado y dolorido sentí después del primer día de entrenos tras el parón, fueron los abductores (no recuerdo haber tenido cargada esa parte anteriormente), así que empecé con esa parte. Deslizándome hacia delante y hacia atrás pasando el rulo desde casi la nalga hasta casi la parte posterior a la rodilla. Después de unas cuantas pasadas, la verdad es que sentía más aliviado ese músculo, interesante! :-)
También he usado el rulo para efectuar la misma operación con los gemelos, y también he notado bastante alivio. No con un efecto tan evidente como con los abductores, pero sí un alivio. Aunque lo que mejor me suele funcionar con los gemelos son los estiramientos (que también realicé una tabla completa de estiramientos después de haber terminado con los "juguetes" de Rollback). Y la duoball la utilicé para la zona de tendón de aquiles, y para la planta del pie. La verdad es que para la planta del pie ya había utilizado en otras ocasiones también una pelota de tenis con el mismo resultado, funciona.
Hay una "peguilla" más que desde mi punto de vista le puedo poner a este tipo de ejercicio. Para deslizarme sobre el rulo, en balanceo hacia delante y hacia atrás, y aun usando el otro pie como apoyo en el suelo, el peso que deben soportar las manos es significativo, y aún haciendo los ejercicios sobre una superficie blanda (una tarima o una alfombra), al cabo de unos instantes se te empiezan a entumecer los hombros y las muñecas. De todos modos, según mi percepción con las dos veces que lo he utilizado, tampoco es necesario que el ejercicio dure mucho tiempo, y hace un efecto de recuperación y relajación del músculo bastante inmediato.
En resumen. Dadas mis circunstancias (poca flexibilidad y hernia de disco), probablemente no compraría el producto (ya que no le voy a poder sacar todo el partido que tiene potencialmente). Pero ya que ha llegado a mis manos, lo voy a aprovechar y lo voy a incluir en mi rutina, tras la sesión de ejercicios de fortalecimiento, aplicaré el "rulo" y los "aguacates" en las zonas que tenga un poquito más cargadas tras los entrenos y los kilómetros de la semana. Para terminar con unos buenos estiramientos.
Pendiente: probar la duoball en la zona cervical (que también la suelo tener un poco cargada por circunstancias de mi trabajo).
PostData: A mi fisio, que no tema, que seguiré acudiendo a sus manos tras las carreras más exigentes y las palizas con las que me castigue haciendo el bestia. :-)