miércoles, 17 de febrero de 2016

Y entonces esa anemia viene de.... pueeeeeees... ??? #cuestiondeFe

Hoy he tenido consulta de revisión con el médico de "digestivo" que me hizo las "pruebas desagradables" el día 8 (lunes de la semana pasada).

En la biopsia de las pruebas que tomó no ha salido absolutamente nada. Y de las "pruebas desagradables", tampoco hay nada destacable: un pelín de hernia de hiato sin que llegue a ser significativa (no tiene mal aspecto y no parece nada problemático), y alguna pequeña hemorroide internamente en el colon pero nada fuera de lo común.

Es decir, del estudio del digestivo no hay nada concluyente. La sospecha se sigue centrando en los antiinflamatorios que estuve tomando para el dolor de la hernia de disco de la espalda, ya que es un medicamento bastante agresivo con el estómago, y eso junto con la pequeña hernia de hiato, y las hemorroides, podrían haber dado un leve sangrado durante un periodo de tiempo y eso explicaría la anemia. Incluso podría haberse producido en algún momento una pequeña úlcera en el estómago y que se haya cerrado al dejar de tomar los antiinflamatorios.

En definitiva, como no hay ninguna evidencia de algo en concreto, habrá que seguir observando y si hay cualquier circunstancia que note extraña, acuda a consulta. Que evite los antiinflamatorios y trate de combatir los momentos en que duela la espalda con relajación o con medicamentos menos agresivos (paracetamol, nolotil); y que si aún así persiste el dolor y no es soportable, que tome antiinflamatorios pero poco tiempo y con protector de estómago (lógico, ¿verdad?... pues siempre nos empeñamos en tomar mal los medicamentos).

La semana que viene tengo nuevamente analítica de sangre. Y si los niveles de concentración de hemoglobina y de ferritina son más "aceptables", entonces tengo luz verde para volver a hacer ejercicio. Me ha dicho que correr no me va a perjudicar a la anemia. Lo único que hay que tener cuidado de que no me suponga un sobreesfuerzo demasiado exigente y que mi cuerpo no pueda soportar. La anemia hace que la concentración de glóbulos rojos sea menor, y por tanto la oxigenación del cuerpo también disminuya, y ese es el motivo por el que me falta aire, y me faltan fuerzas. Es decir, que si todo progresa adecuadamente, puedo hacer ejercicio sin ser tan borrico como para provocarme un síncope (o algo parecido).

Y por supuesto, continuar con el tratamiento con sulfato ferroso hasta que los niveles hayan llegado a valores normales, y se restituyan suficientemente las reservas de hierro.

Y por mi cuenta además, estaré pendiente y me haré alguna analítica de sangre periódicamente para controlar que no vuelva a suceder.

De todos modos, tengo consulta de revisión con medicina general dentro de 4 ó 5 semanas (junto con otra analítica más).

¿Son buenas noticias, verdad? Ya vamos viendo algo de luz allá al fondo del túnel. Esperemos que la analítica de la semana que viene confirme esta esperanza. Por ahora, sí que noto que voy algo mejor, y no llego asfixiado cada vez que subo una escalera en el trabajo.

Ah, y también hoy he estado en el banco para reclamar unas comisiones que me habían cobrado, y me van a devolver la pasta! Impresionante! He estado despistado y se me ha olvidado echar hoy la primi... lástima... ;-P


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